El Mediterráneo Occidental está situado en una zona de colisión entre las placas tectónicas de Europa y de África. La tasa de convergencia es moderada y por tanto los terremotos, que son el resultado de este movimiento, se producen, afortunadamente, con poca frecuencia.

Sismicidad en el Mediterráneo (1960-1990, USGS)
A pesar del peligro moderado de que tenga lugar un terremoto destructor, sus efectos generalizados y su carácter, aún hoy en día totalmente impredecible, hacen necesaria la consideración del riesgo sísmico mediante una prevención adecuada.
Por eso, en el año 1981 se creó el Servicio de Sismología de la Generalidad de Cataluña, para estudiar con detalle la sismicidad del territorio, haciendo un seguimiento cercano y determinar y caracterizar las zonas sísmicas.




